jueves, 2 de abril de 2009

Metamorfosis.

Hoy quise abrir la ventana, que da al este, bien tempranito. Quería ver cómo el sol entraba, perezoso, por la ventana de mi cuarto e inundaba la habitación con luz dorada de amanecer. Pero de repente recordé que había llovido desde el atardecer, y, encima, vi que aún era de noche. ¿Qué luz dorada ni que ocho cuartos? 

Rezongando, me levanté de la cama. La languidez habitual no llegó hasta después de haber llegado a la cocina a poner la pava; y se quedó toda la mañana. Me sentí sola, nauseabunda, hinchada, expuesta, y obvia. La gata ni se mosqueó cuando la llamé a comer: ni la gata me hacía caso. Mi compañero de ruta seguía roncando, lo escuchaba desde cualquier punto de la casa. No es que mi casa sea grande, pero su ronquido insensible es francamente legendario. 

Y yo seguía con mi mal humor y mi náuseas, matutinos ambos, en la cocina.

Las metamorfosis son tan comunes: el compañero fiel que le escucha a una es el que quiebra la barrera de sonido al escapar; la mascota leal que le recibe sin juzgar es la fiera hambrienta que desaparece casi tan rápido como el compañero fiel; la luz dorada del sol que dibuja la danza de motitas de polvo en los haces de las rendijas es la mortecina vibración del tubo catódico con mal funcionamiento... Y el malvoncito del jardín se me está secando inevitablemente bajo la lluvia. Qué desastre.

Yo quería simplemente abrir mi ventana al sol de la mañana, y me llevé un buen chasco. Llovía, y todo era una porquería pegajosa; todo sucio, húmedo y triste; ¡y gris! 

Maldito otoño cuando tardas en venir,  las hojas no se ponen ni doradas que se pudren en el agua de los charcos. 
 

Jirafita parte III. Consagración.



Hizo grandes producciones,

donde demostró enormes "condiciones"

Hizo ganar mucho dinero

al puerco y a sus patrocinadores

Trabajos "muy cuidados"

(no se vio nada que no se haya visto antes...)  


martes, 31 de marzo de 2009

Adiós al Dr. Raúl Alfonsín, el padre de la Democracia.


El primer presidente del actual periodo de democracia, y, aunque muchos puedan estar en desacuerdo, el único que comprendió realmente que DEMOCRACIA es igual a IGUALDAD. Democracia es igualdad, e igualdad no es más que trabajo digno para todos, educación y salud para todos. 

Con la Democracia se come, con la democracia se educa, con la democracia se cura, no necesitamos nada más que nos dejen de mandonear, que nos dejen de manejar la patria financiera, que nos dejen de manejar minorías agresivas, totalitarias, inescrupulosas que por falta de votos buscan las vacas para manejar al pueblo argentino.

Es entonces necesario que comprendamos que la bandera de la libertad sola no sirve, es mentira! no existe la libertad sin JUSTICIA. Esa es la libertad de morirse de hambre, es la libertad del zorro libre, en el gallinero, libre para comerse con absoluta libertad las gallinas "libres".

Extractos del discurso del Dr. Raúl Alfonsín en 1983.

1927-2009. QEPD




martes, 24 de marzo de 2009

Jirafita parte II. Estrella en Ascenso





Vinieron los primeros trabajos,
y las primeras intervenciones,
los primeros fracasos, y las primeras penetraciones.

El dinero se fue multiplicando
y las sonrisas se petrificaron...




El destino la llevó
de Nueva York a París,
de Roma a Berlín,
de Buenos Aires a Madrid.
Y se presentó en cada puerto
con nuevas caras al puerco.
(todas las que podían pagar...)

lunes, 23 de marzo de 2009

















Te estoy viendo... ¡Cobarde! No te escondás, después de todo, no quiero lastimarte (¡no mucho!)
Vení acá, bajá de ahí, tengo un par de cosas que mostrarte...

Peroooo... ¡qué cosa, che!

jueves, 19 de marzo de 2009

Mi alma


¿Vos qué buscás en mi alma? ¿Por qué te empecinás en revolverla obsenamente, en meter tus sucios dedos en cada recoveco, tras cada meandro? 
Mi alma es complicada; es íntima, laberíntica, geométrica. 
Mi alma no es para tus promiscuas búsquedas vacías de amor. 
Mi alma es mía y sólo mía. De nadie más.
Mi alma no es mi cuerpo, que puedo prestártelo cuando quieras. En el laberinto retorcido que es ella no entran Arianas ni Teseos, ni hilos infinitos. No hay Dédalos o Ícaros con grandes alas doradas que ayuden a nadie a salir. De hecho, lo más probable es que, de tanto intentar meterte en ella, te topes con Asterión y no puedas salir nunca más.
O sea, que más que la petición egoísta de una eremita, es la advertencia solícita de una buena amiga.
No entres allí, que pueden devorarte las tinieblas. 


imagen que no me pertence.  Paolo Buggiano: "El Sueño de Ariadna".

jueves, 5 de marzo de 2009

Jirafita parte I. Primeros Pasos

Una vez una jirafita incauta
un gran cerdo se encontró. Su madre, una frustrada,
la relación propició.
La iniciación no fue larga,
y la jirafita (mucho) no sufrió.
La jirafita soñó con ser princesa,
y el puerco cerdo soñó con su promesa.
No hubo restricciones
en cuanto a las acciones,
y todo cuanto pudo ser,
la jirafita, sonriente, se dejó hacer